Homenaje a los escaladores Alberto Rabadá y Ernesto Navarro, en el cincuenta aniversario de su muerte en la cara norte del Eiger.

LA ASISTENCIA AL HOMENAJE ES LIBRE Y NO HAY NINGÚN INCONVENIENTE EN QUE, QUIEN LO DESÉE, PUEDA CENAR CON SUS PROPIOS ALIMENTOS AUNQUE PARA HACERLO EN EL CATERING DEL PABELLÓN ES IMPRESCINDIBLE LA RESERVA CON 25 EUROS.

¡NO FALTEIS, OS ESPERAMOS EN MEZALOCHA!



domingo, 12 de mayo de 2013

NAVARRO, EL PICU URRIELLU Y RABADÁ ¡VAYA TRÍO!


Por su indudable interés, recuperamos esta colaboración del veterano alpinista leonés Isidoro Rodriguez Cubillas, autor de excelentes guías sobre los Picos de Europa y que participará como ponente del  homenaje en Mezalocha.
Tambien desde este blog se valora la modesta progresión de "Miquel", el joven montañero leridano, admirador de Rabadá y Navarro, quien hace sólo un par de meses se puso unos crampones por vez primera y ahora, acompañado por su fiel perro "Fox", se atreve con las altas montañas del Pirineo catalán. Es el pico de "Lo Corronco", de 2.543 m de altitud.

 
 Este es el relato de Miquel.




Yo como ya sabeis soy un novatillo. Pues hice "Lo Corronco"  (2.543m) partiendo de la ermita de Sant Quirc, Durro. (1.510m)  
El temporal no era muy favorable ya que me llovió, nevó y si fuera poco en la cumbre se me giró fuertes vientos y se me echaron las nubes encima...sí, lo sé, fue muy insensato por mi parte ya que había mucha nieve que no me esperaba y estaba presente el factor aludes. Hay que decir que me fije bien la ruta que quería tomar evitando así los famosos "tubos" o paredes que invitaban a ser arrastrado por alguna alud. 
Cabe decir que mi falta de material de nieve también me hizo replantear en variadas ocasiones el retorno al inicio de mi partida, solo contaba con unas simples botas de montaña y unos palos de trekking (de mi madre). 
Como comentaba mi falta de material hizo que me calara el agua en los pies y a los 2.000 m con el frio se me hicieran posteriormente algunos cortes etcétera. 

Mi acompañante fue mi perro, Fox, al que yo llamo a veces, zorro negro. Estuvo fuerte, incansable y no se separo de mi en ningún instante, todo un seguro de vida. 
Pude comprobar que no teme a las alturas, ni a los fuertes vientos, ni a los paquetones de nieve, ni si quiera a los buitres para arrebatarles unos huesos, esta hecho un verdadero osado.

Por suerte no fue el único animal que me acompaño a la cima hubo vacas, rebeco, buitres, águila y pajaritos.

Me compliqué la vida en el ascenso, pensando que elegía la ruta más corta resulto que elegí la más larga por esa misma razón el tramo final se me hizo muy cuesta arriba, nunca mejor dicho.

¡Toda una pasada! Me lo pase genial y espero volver pronto para poder hacer la cima de al lado. Te dejo unas pocas fotos que tome con el móvil hasta que se me apago por el frio.
 Lo Corronco


 

Esta ultima foto del perrete sentado casi en la cumbre fue la ultima foto que pude tomar, el frio se empezaba a notar en el cuerpo sudado. En una de las fotos se puede también apreciar la vaporización del agua, solo necesitó 4 rayitos de sol para que yo tuviera que salir del sitio, fue flipante. Como he dicho, el tiempo fue muy variado.

Fox en la cima de Lo Torronco.
Nuestro colaborador Miquel Sopena.

Gracias Miquel, estupenda subida. Ahora vamos con el valioso artículo de Isidoro Rodriguez Cubillas, el escalador decano de los montañeros leoneses. 



NARANJO DE BULNES.
UN SIGLO DE ESCALADAS
Ediciones Desnivel 2000   



Al atardecer de una larga jornada de verano, cuando el sol comenzaba a perder su hidalguía e iniciaba sus cotidianos juegos cromáticos coloreando la llambría bermeja de la vertiente occidental del Naranjo de Bulnes, dos solitarias y minúsculas figuras avanzaban lentamente, con la tranquilidad que da la satisfacción de un trabajo bien hecho, remontando los últimos metros que les quedaban para alcanzar el punto culminante, donde sólo la pétrea imagen de la Virgen de las Nieves les contemplaba en silencio, impasible.

En el cuaderno que estaba introducido en la petaca metálica de la cima del Naranjo escribían:
“21-8-62. Escalada realizada por la cara Oeste, con un tiempo formidable para lo que nos esperábamos de Picos. Algo de niebla durante la excursión por esta pared, la más hermosa y formidable que hasta la fecha hemos conocido. Somos dos excursionistas zaragozanos que nos sentimos orgullosos de poderla ofrecer desde estas líneas a todos los montañeros españoles que alguna vez han soñado con la escalada de esta provocadora pared.
Debajo estampan sus firmas y a continuación anotan: “cordada Navarro-Rabadá”.

Esta escueta nota esconde una de las actividades más sobresalientes que hasta entonces se habían hecho en los Picos de Europa, y además aquí, en el Naranjo de Bulnes, donde hacía poco más de medio siglo don Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa y Gregorio Pérez, el Cainejo, habían colocado el jalón que marcaba el inicio de la historia de la escalada deportiva en España.


Navarro era neófito en el Picu Urriellu, como los lugareños conocen al Naranjo de Bulnes, y Rabadá había tenido un breve contacto con esta montaña a la que había ascendido por la cara sur en el mes anterior con los santanderinos Rodolfo Amorrortu y J. M. Aja, pero desde el año 58 entraba en sus planes e incluso ya había hecho un intento de venir a los Picos de Europa para acometer esta escalada que finalmente tuvo que aplazar al sufrir un accidente laboral Domingo Arenas, que era quien entonces le iba a acompañar.
      
Cinco jornadas, cinco días de trabajo en la pared más espectacular e inaccesible de los Picos de Europa, tan sólo brevemente interrumpidos por la salida que tuvieron que hacer a media pared, por los Tiros de la Torca, en busca de agua y alimentos.
           
En esta ocasión la conjunción no pudo ser más perfecta: por una parte dos escaladores íntimamente compenetrados, una cordada que atesoraba los valores más genuinos como el valor, la tenacidad, la técnica, la táctica, la destreza, la resistencia, la perspicacia y sobre todo el inmenso amor por lo que estaban haciendo, y por otra parte la excepcionalidad de la muralla occidental del Naranjo de Bulnes, esa montaña cortada a pico por los cuatro costados y que por esta vertiente hace gala de su más hermosa imagen, símbolo como ninguna otra de lo que se nos antoja inaccesible a primera vista. Como no podía ser de otra manera estos ingredientes hicieron que el resultado fuera la más bella línea de escalada que entonces se había trazado dentro de nuestras fronteras.
           
Desde ese momento el Naranjo de Bulnes pasó a pertenecer a Alberto Rabadá y a Ernesto Navarro, pero también ellos quedaron para siempre anclados a la historia del Picu Urriellu.
           
La escalada de la Oeste del Naranjo tiene de todo lo que podamos desear: una roca adherente como ninguna, franca y compacta en todo el recorrido, diedros, placas, fisuras, chimeneas, travesías…, hasta un rápel pendular tuvieron que hacer Rabadá y Navarro (que desde la segunda repetición pasó a ser un corto rápel normal).
           
En los años sesenta y el primer lustro de los setenta no había en España otra escalada más estimada en nuestro país, y su recorrido era prácticamente obligatorio para todos aquellos que se sentía escaladores de alto nivel. Esto hizo que paulatinamente se fueran incorporando a la historia de la Oeste nombres de cordadas que han dicho mucho en el devenir de nuestra escalada: Régil-Villar-Rosén, Ursi Abajo-Jesús Ibarzo, Lastra-Caro, Tapia-Santaquiteria, Udaondo-Estanis,…
           
Desde entonces mucho se ha escrito y comentado sobre esta vertiente occidental del Picu Urriellu que cuenta con más de una treintena de trazados (el número de vías al Naranjo anda por las ochenta), los sucesos se fueron concatenando en los años siguientes haciendo conocida esta montañas para los que no se encuentran sumergidos en este ambiente, trágicos accidentes, agónicos rescates, escaladas solitarias, invernales, espectaculares epopeyas de supervivencia, femeninas, escaladas enteramente en libre, récords de velocidad, nuevos itinerarios que rayan lo imposible…, pero la llambría bermeja sigue ahí, como siempre, serena pero desafiante, y con la misma altivez con la que la pudieron contemplar Rabadá y Navarro en la tarde del 14 de agosto de 1962, cuando aún estaba virgen.
           
El madrileño Francisco Caro después de haber hecho la cuarta repetición a la Rabadá-Navarro de la oeste del Naranjo escribió:
“De mi mente no se aparta el recuerdo de Rabadá-Navarro ¡Qué corazón hizo falta para ir remontando poco a poco esta ciclópea pared! Pienso que están aquí, sí, se que están aquí y que seguirán eternamente, porque este itinerario es parte de sus vidas, de su afición y de su recuerdo. Quien quiera saber como eran, en la cara oeste del Naranjo de Bulnes encontrarán la respuesta”
           
Con indignación he escuchado muchas veces el nombre de la vía Rabadá al Naranjo, injustamente olvidando con frecuencia a Navarro, sin duda por una total ignorancia y desconocimiento de la historia, pero estos dos personajes quedaron indisolublemente unidos desde el 2 de mayo de 1959 fecha en la que abrieron su primera vía juntos en la vía de los Diedros a la Peña don Justo, en sus queridos Riglos, hasta que juntos llegaron al final de sus días en agosto de 1963, cuando el mal tiempo les sorprendió en la pared norte del Eiger.

Isidoro Rodríguez Cubillas





lunes, 6 de mayo de 2013

RABADÁ Y NAVARRO DE ACTUALIDAD EN EL MUNDO DEL MONTAÑISMO




La tragedia de Rabadá y Navarro, según Agustín Faus     

Agustín Faus

El pasado 6 de marzo, Agustín Faus presentaba en la sede de Montañeros de Aragón su, por ahora, último libro: “La larga excursión” (2012). Asistieron al acto, entre otros, el presidente de dicha entidad, Ramón Tejedor, el de la FAM, Luis Masgrau, y el escritor Celedonio García. Entre las densas 432 páginas de esta obra, no hay exceso de referencias al deporte aragonés: apenas una alusión a los contactos del autor con Ángel Serón, hacia 1947, con motivo de que éste les pidiera “permiso” para intentar la peña Sola de Agüero. Además, con José Antonio Bescós formó cordada en los Alpes de Chamonix, en 1960.

        Por ello, destaca la atención que el veterano escritor barcelonés le dedica a las figuras de Alberto Rabadá y a Ernesto Navarro. Así se expresaba sobre los desaparecidos trepadores:

        “Los aragoneses Alberto Rabadá y Ernesto Navarro lograron vencer la llamativa cara Oeste del Naranjo en agosto de 1962. Eran unos grandes escaladores. Rabadá había hecho la ascensión de la vía normal de la cara Sur solo unos días antes, con el veterano cántabro Rodolfo Amorrortu, gran conocedor del Naranjo. Ernesto Navarro no había estado nunca en ningún lugar de los Picos de Europa: desconocían las características de la roca caliza, pero triunfaron. Un año más tarde (agosto de 1963), la misma cordada formada por Rabadá y Navarro fue a los Alpes por primera vez, con intención de escalar el Eiger por la muy difícil cara Norte. El tiempo se puso malo, y luego peor, pero ellos no quisieron retroceder. Y en el tétrico nevero llamado La Araña, ya muy cerca de la cumbre, hallaron la muerte los dos, tras varios vivacs inmovilizados, y a la vista por el potente telescopio de todos los turistas del Hotel Kleine Schneidegg. Sus cuerpos fueron rescatados de manera tanto o más dura y dramática que su propia muerte”.

        Un poco más adelante, Faus retomaba el triste asunto. De este modo explicaría cómo discurrió el epílogo de la tragedia aragonesa en el Eiger:

        “A Paul Etter le conocí muy jovencillo, pero ya era guía alpino, muy bueno y famoso. A principios de 1964 se dio a conocer con otros dos compañeros suyos [Sepp Henkel y Ueli Gantenbein], también muy jóvenes, cuando llevaron a cabo en pleno invierno el complicado descenso de la cara Norte del Eiger. Posiblemente lo planearon en tal fecha porque ellos sabían lo que iban a encontrar durante aquel descenso: los cuerpos congelados de los aragoneses Rabadá y Navarro, que habían muerto el verano anterior en aquella terrible cara Norte, sorprendidos por el mal tiempo en el gran nevero superior llamado La Araña. Ellos hicieron lo que pudieron para descender los cuerpos de los dos españoles, pero durante el tercer vivac oyeron el retumbar de una avalancha y al amanecer comprobaron que los cadáveres de Rabadá y Navarro habían desaparecido, precipitados al vacío por el alud. Ellos prosiguieron en su laborioso descenso y al llegar abajo supieron que los cuerpos ya habían sido recogidos al pie de la pared y enviados a Aragón y que se había recibido una invitación de la Federación Española de Montañismo para que los tres visitaran España […]. En el invierno de 1985, cuando ya había logrado todo lo que ambicionaba de jovencito, durante una plácida excursión de esquí en los Grisones, una avalancha le llevó y le sepultó [a Paul Etter], junto con su esposa y unos amigos. Pero el recuerdo de Paul Etter y sus ideas siguen presentes en las páginas de su libro [“Hacia las cumbres”]. Y posiblemente también habrá consolidado buena amistad en “el cielo de las montañas” con Rabadá y Navarro, los dos españoles que él había contribuido a liberar de la terrible cárcel de hielo en la cara Norte del Eiger, cuando ya habían perecido en el momento más duro y también más alto de su gloria”.

Va a resultar muy complicado no recordar a Alberto Rabadá y a

Ernesto Navarro en este 2013 que tenemos en curso. Sobre todo, a través de tristes evocaciones…

Un texto de Alberto Martínez  Embid








CORDADA ALPINA (MADRID), ESCALADA EN PLACAS.
 Vía de 200 metros aproximadamente, gran parte son IV, tiene un par de pasos en adherencia en V y una fisura en 6a, si usas la chapa para apoyar el pie sale en V. Disfrutona, larga y viene muy bien para iniciarte en escaladas de varios largos. La foto es de la red, pero el dibujo es nuestro. L1: 55 Metros, en el L3 las primeras chapas son buriles, L4 el inicio es 6a, luego una fisura donde lo difícil es avanzar dentro de ella por su estrechez. El primer rapels es de 57 metros aprox. Recomendamos subir con dos cuerdas de 60 como mínimo para poder rapelar.


Placas del Halcón (Madrid)








UN MONTAÑERO ESQUIADOR PIERDE LA VIDA EN EL PICO "LLENA DE LA GARGANTA", AL OESTE DEL ASPE.
Jaime, de 33 años, descendía con sus esquis mientras el resto del grupo utilizó piolet y crampones. El "Paso del Sárrio", en la cara sur es una lengua de nieve empinada entre dos abismos. Este lugar es peligroso y se han registrado varios accidentes mortales, sobre todo por caida de piedras.
Jaime cayo 50 metros hasta un nevero y murió enseguida según los socorristas del GREIM que recibieron autorización del juzgado para trasladar el cadaver a Jaca para realizarle la autopsia. Natural de Collado-Villalba se había instalado en Borau y tras obtener el título de Técnico Deportivo en Montaña aspiraba a convertirse en guía de los Pirineos. Lorenzo, Víctor y yo hemos ido a Borau tras escalar, hoy domingo, el corredor nordeste del Aspe, a expresar nuestras condolencias a su familia y amigos. Su perro "Norte" estaba desorientado esperando a su dueño ya por segundo día. Se lo va a llevar una amiga a su casa en Aínsa donde tiene un terreno. "Norte" estará bien allí y yo he abrazado a este noble animal cuyo rostro refleja tristeza e incertidumbre.

Jesús Vallés

  Con "Norte", el perro del montañero fallecido ayer en la LLena de la Garganta, 2.569 m






Jesús, Lorenzo y Victor en la cima del Aspe

Aspe 2.646 m. Corredor nordeste. 400 m/55º
5 de mayo de 2013. Lorenzo Pueyo, Víctor Maestro y Jesús Vallés.

Esta ruta está penalizada con una severa exposición. La pendiente nunca pasa de 55º pero en caso de resbalar, abajo nos espera un cortado de más de cien metros, una muerte segura. Hemos ido tarde, para coger la nieve más "tierna" y ya bajaban cuatro navarros que nos han explicado cómo estaba la vía. Su huella nos ha facilitado parcialmente la ascensión aunque no siempre estaba bien trazada ya que para eludir el eje de avalanchas iba muy próxima a la roca y se formaban rimayas frágiles con riesgo de romperse la nieve y lanzarnos hasta abajo. La sensación de vacio es notable y solo hemos disfrutado los últimos cien metros del corredor sobre nieve de mejor consistencia y un poco menos pendiente. Personalmente me ha impresionado tanto como la cara norte del Taillón. En el descenso por el "tubo" hemos presenciado un alud cayendo sobre nuestra ruta, una buena media docena de camionadas de nieve. Si nos llega a atrapar nos hubiera derribado y sepultado. En mi opinión hay un riesgo 3 (notable) en caras sur calentadas por el sol. El peligro va a perdurar a causa de las formidables acumulaciones de nieve que presentan los Pirineos.
Avalancha reciente

 Rampas de entrada



Descanso
 
Encima de los resaltes

Lorenzo sale al collado

Lorenzo, últimos metros

Ahora asoma Víctor

Victor, contento.
Jesús y Víctor en la cumbre del Aspe

Con Lorenzo Pueyo 










Si todas las necedades se han de tolerar, mucha paciencia será menester.
Baltasar Gracian, filósofo, siglo XVII

"UN CHELI EN LA AMAZONIA"
Hacía tiempo que no me reía tanto.





"Un cheli en la Amazonia" me ha parecido un libro mordaz e irreverente pero que te partes de risa leyéndolo y esto realmente es de agradecer. Ahí van algunas perlas del relato de Luis González "Mano Negra": Desde el autobús contemplo manadas de vacas jorobadas. Debió ser algún camello "salido" que se folló a una vaca y ha salido esta raza "cheposa". Luis González ve aplicaciones prácticas de bañarte en el Amazonas con la familia de tu mujer: Seguro que alguna cuñada estará con la regla y las pirañas la devorarán ¡una menos!
A Luis Gonzalez le ha parecido que los policias del Brasil están siempre de buen rollo: Es porqué están bien "follados", al contrario que los "maderos" de aquí que gastan muy mala leche. Sin embargo él mismo se contradice asegurando que "Todo son tópicos respecto al Brasil, en realidad allí se folla poquísimo", y algo de eso debe haber cuando él, en dos viajes que ha hecho no se ha comido un rosco, según reconoce. El mayor logró de nuestro escalador "Mano Negra" es que no le hayan robado los carteristas ni los taxistas lo hayan "sableado", y eso sí que tiene mucho mérito. El libro, prologado por otro amigo alpinista, Sebastián Álvaro, es con diferencia el libro de viajes más divertido que he leído en mi vida. Luis González "Mano Negra", eres un vividor, un granuja, un auténtico cabronazo, pero lo que hacen falta son libros así, que te estés descojonando en cada página. Lo tengo que reconocer: Me lo he pasado de puta madre leyendo "Un cheli en la Amazonia".

Jesús Vallés







CARA NORTE DEL MULHACÉN. VÍA "BACA-PINILLA"


Unos buenos amigos del sur, Andrés y Rafa, informan de su performance en la cara norte del Mulhacén, la pared de nieve y hielo más alta de España. Parece que nuestro colaborador Félix Escobar tambien escaló la pared por la ruta clásica de la cara norte que discurre muy próxima, algo a la derecha, de esta "Baca-Pinilla" acompañado de Mónica su colaboradora habitual. Felicitaciones a los dos equipos que saben mantenerse en un estupendo nivel de actividad alpinística vayan donde vayan. Personalmente he recorrido dos rutas en esta vertiente: La nordeste y la norte clásica. Las dos son bellísimas y de una dificultad parecida a la cara norte del Anayet aquí en los Pirineos. Lo más duro sin duda es llegar al pie del "Corral del Mulhacén" (circo del Mulhacén). Son diez horas andando desde Güejar-Sierra. Al otro día, despues de escalar la norte, la vuelta se te hace interminable. ¡Menos mal que te recuperas bien en los bares y chiringuitos de Granada!



Gneis de buena calidad en la norte del Mulhacén.

Buen hielo tambien.

lunes, 29 de abril de 2013

¿DONDE ESTÁIS?

Las montañas no nos dan la sensación de infinito, sino de grandeza. Para lo infinito nos bastan el mar y la desdicha.
J.M CIORAN.
Filósofo. 




Colaboración de José Sierra (Montañeros de Aragón)
  http://rondapyrene.blogspot.com.es/

José Antonio Sierra (Pico Bacías, Panticosa)



¿Dondestástu?

En agosto de 1963, yo tenía once años. Apenas había desvelado alguno de esos secretos que el Pirineo esconde celosamente; me admiraba ante los Mallos de Riglos cuando los contemplaba desde el canfranero, mecido por el entrañable traqueteo de aquellos vagones de madera, y todavía faltaban unos años, cuatro o cinco, no lo recuerdo bien, para la conquista de mi primera cumbre, el Aneto.
Cuando aquel lejano verano del 63 se hablaba en casa de montaña, era para mentar las virtudes de la escurridiza trucha arco iris o el embrujo encantado de los hayedos, tan dispares del arisco y familiar desierto estepario que estábamos forzados a contemplar cuatro pasos más allá de la ribera del Ebro. Quizá sin saberlo, la montaña ya me había ganado entonces, pero estaba muy lejos de imaginarme trepando por escarpes inaccesibles. Admiraba sin envidia aquellos ecos lejanos que hablaban de triunfos sublimes en un marco hostil, pero apenas los nombres de Alberto Rabadá y Ernesto Navarro se me hicieron familiares cuando la tragedia del Eiger se los llevó para siempre. Recuerdo las angustiosas noticias que Heraldo de Aragón transmitía, la atormentada incertidumbre, primero, y el desenlace fatal, después… aquella fue la última aventura de una cordada mítica. En la calle, por una vez, se hablaba de montañismo, siquiera para reprochar a los intrépidos alpinistas la sinrazón de eso que Lionel Terray denominó oportunamente la conquista de lo inútil. Otros repetían con orgullo: “No cayeron; han muerto de agotamiento antes que rendirse”, pero muy pocos comprendían cuál era justamente el impulso que les había enfrentado al sombrío duelo del Eiger
No sé muy bien como fui descubriendo, casi sin querer, que la montaña se había colado muy dentro de mí, sin pedir permiso. Y algún día a finales de los sesenta, amanecí embarcado en la que pretendía pasar por ser mi primera vía de altura: la arista de los Murciélagos al Aspe, un aéreo perfil sellado por la impronta de Rabadá, espejo en el que tanto deseábamos reflejarnos.  Pero no pudo ser; mi compañero y guía de cordada no tenía su mejor día y hubimos de renunciar  tras los primeros escarceos. Tardaría más de una década en volver a la arista y ascenderla, en esta ocasión ya en solitario, como tantas y tantas veces lo he hecho  a lo largo de estos últimos años. Algo después, si bien en verano, llegaría la Edil, deslumbrado por esa línea fascinante que une Tortiellas con la antecima del Aspe. Desconozco otras vías de Rabadá y Navarro, fuera de mi alcance, por más que en alguna ocasión la luna llena me haya sorprendido escuchando cantos de sirena junto al Naranjo o hechizado por esas brujas que, dicen, moran en el Tozal.

Riglos (Huesca)

Pero, aun anclado en la realidad, no dejo de evocar  a dos cordadas —Manuel Ansón y Julián Vicente; Alberto Rabadá y Luis Alcalde— gritándose entre los abismos para identificar las dos características agujillas de la cresta de los Murciélagos: Dondestástu y Dondestánestos.  Muchas cosas han cambiado en los últimos setenta años: sobre todo, los avances técnicos han facilitado, quizá demasiado, la victoria sobre los más osados desafíos; también dicen que se le ha perdido el respeto a la montaña, pero a mí, lo que de verdad me preocupa, es que se haya desvanecido el espíritu de la aventura, ese que tan profundamente llevaban grabado muy cerca de su corazón Rabadá y Navarro, y que compartieron con la mayor parte de los escaladores de su generación.
Tal vez se trate solo del poso nostálgico de un pireneista que ya ha dejado de ser joven, mas quiero sentir una y otra vez en el rostro el soplo de aquella brisa, trocada más tarde en huracán, que se engendró en Mezalocha.
¿Dondestástu, Alberto? ¿Y tú, Ernesto? Quien quiera hoy dialogar con vosotros os encontrará en cualquiera de esas paredes imposibles que aún quedan por vencer.

 Peña del Moro (Mezalocha) donde tuvo su inicio la escalada en Aragón.

Perfil de la Arista de los Murciélagos (Aspe), una gran clásica de Alberto Rabadá.





HACE DIEZ AÑOS YA TUVO LUGAR UN HOMENAJE
EN EL 40 ANIVERSARIO ORGANIZADO POR UNA CAJA DE AHORROS Y VARIAS MARCAS DEPORTIVAS. 

Organizado por el Club Montañeros de Aragon con la colaboración de la F.A.M. y la aportación economica para sufragar gastos de viajes y estancias de los invitados de fuera de Zaragoza de Barrabes, Inesca y Boreal, en la sala de Actos de Ibercaja se celebro un encuentro de escaladores y compañeros contemporaneos de Rabada y Navarro, contando con la presencia de otros escaladores representativos del ambito nacional, sobre la figura y lo que representaron para la escalada en España los siempre recordados Alberto Rabada y Ernesto Navarro coincidiendo con los 40 años que hace que no volvieron de Suiza.
.Angel Sonseca


Esta es la reseña y fotos remitidas por el señor Martín-Sonseca.




MIS PIRINEOS, UN BLOG IMPRESCINDIBLE.
 http://rondapyrene.blogspot.com.es/

José Sierra mantiene este blog que hará las delicias de los pirineístas "clásicos", es decir, los aficionados a las rutas naturales de la época de Robert Ollivier, aquellas que siguen los relieves geomorfológicos de las montañas, grietas, hendiduras, canales y espolones. José Sierra se mueve en montaña de una forma intuitiva, primaria, primitiva añadiría yo. A menudo sin cuerda, sólo, o escasamente autoasegurado, José explora rutas que nunca registrarán aglomeración de escaladores, porque exigen una concepción primigenia de la relación con la montaña, él solo, consigo mismo, integrado como el sarrio que nos sorprende en un circo suspendido bajo el Riñón de Pombie, o la perdíz nival que habita un rellano de la punta Aragon. Sus descripciones serán muy apreciadas para los que busquen estas vivencias, estas aventuras. Sus relatos despiertan interés, son contagiosos y te descubren objetivos apasionantes como me ocurrió a mi mismo con su artículo publicado en un anuario de Montañeros de Aragón sobre el Puntal de Labata.
Gracias José tambien por tu aportación económica para financiar la placa.
¡Sigue con esa energia y esas ganas de vivir!

José Sierra practicando bloque.






INVITACIÓN A LOS GRUPOS DE RESCATE DE LA GUARDIA CIVIL. GREIM.
 
Sr. Jefe del GREIM de la Guardia Civil
Avda de Francia s/n
22700 Jaca


Asunto: INVITACIÓN AL GRUPO DE RESCATE E INTERVENCIÓN EN MONTAÑA
             PARA ASISTIR AL HOMENAJE A ALBERTO RABADÁ Y ERNESTO                 NAVARRO.


Estimado señor:
 Siguiendo las indicaciones del escalador y miembro del GREIM Enrique Villasur, le adjunto
unos carteles con el programa de los actos de homenaje a los escaladores aragoneses Alberto
Rabadá y Ernesto Navarro en el 50 aniversario de su muerte en la cara norte del Eiger que
tendrá lugar en Mezalocha (Zaragoza) durante los días 19y 20 de octubre de 2013.
Estaría muy bien que los GREIM, tan ligados al mundo del alpinismo y la escalada estuvieran
presentes durante el acto de la placa conmemorativa que se descubrirá a la entrada del cañón de Mezalocha, lugar donde tuvo su inicio la escalada en Aragón.

Seguro que el programa resulta de interés para los miembros del GREIM y será una estupenda ocasión para disfrutar del encuentro y la convivencia en torno a la memoria de nuestra cordada aragonesa.

Gracias por su amable atención y quedamos a su disposición para cualquier consulta o sugerencia.

Jesús Vallés Gracia
Coordinador
25 de abril de 2013.







PIC CAMPBIEIL 3.173 m. ARISTA SUR
23 de abril de 2013 
Una muralla formidable de pilastros y canalones domina al norte la estación de esquí de Piau-Engaly (1.800 m). Son los picos Estaragné 3.006 m y Campbieil 3.173 m. La arista "Lentilla" es una ruta estética y elegante para ascender esta cumbre por un terreno de escasa dificultad aunque exigente en esfuerzo y compromiso. Los peligros más palpables son las avalanchas, las fuertes pendientes de nieve y las dimensiones del recorrido.

Aproximación al amanecer

Avalancha junto al Lenquo de Capo


Canal de Gravaris (40º)

Al fondo el Pic Long y las pendientes por donde habremos de descender.


Cota 2.882. Faltan 300 m de desnivel y un kilómetro de arista



Toño se dará la vuelta aquí


 
Arista de roca y nieve

Roca muy fragmentada

 Manolo me sigue

Secciones empinadas (60º)

Flanqueos

Aéreo y escarpado

Tramos rocosos (IIIº y III sup)

Arista elegante


Travesías expuestas

Hermoso paisaje


Pic Lentilla 3.159 m

Pic Campbieil 3.173 m


 Jesús Vallés y Manuel Moliner

Reunidos con Toño, el "cursillista"




Datos técnicos.
Desnivel total acumulado: 1.650 m
Dificultad: IIº y III sup / 45/60 º. Fracturas y pendientes heladas  
Riesgo avalanchas: 3
Tiempo invertido: 11 horas 

Perfil de la Arista "Lentilla" al Campbieil.






INVITACIÓN AL MINISTRO DE CULTURA 

SEÑOR MINISTRO DE CULTURA Y DEPORTE
DON JOSÉ IGNACIO WERT
MINISTERIO DE CULTURA Y DEPORTE
28071 MADRID


Asunto: INVITACIÓN AL HOMENAJE A ALBERTO RABADÁ Y ERNESTO
              NAVARRO EN EL 50 ANIVERSARIO DE SU MUERTE EN LA
              CARA NORTE DEL EIGER.

Estimado señor:

Usted puede encontrar adjunto el cartel con el programa de los actos que tendrán lugar en Mezalocha (Zaragoza) durante los días 19 y 20 de octubre en memoria de la cordada aragonesa en el 50 aniversario de su muerte en la cara norte del Eiger.
Esperamos que el programa sea de su agrado y estime conveniente que su departamento esté representado en el acto de descubrimiento de la placa conmemorativa  a las 12 h del domingo 20 de octubre en Mezalocha.

Atentamente, queda a su entera disposición.

Jesús Vallés Gracia
Coordinador del Homenaje a Rabadá y Navarro
c/ Sánchez Ventura nº 35
22600 Sabiñánigo
(Huesca)

25 de abril de 2013