Homenaje a los escaladores Alberto Rabadá y Ernesto Navarro, en el cincuenta aniversario de su muerte en la cara norte del Eiger.

LA ASISTENCIA AL HOMENAJE ES LIBRE Y NO HAY NINGÚN INCONVENIENTE EN QUE, QUIEN LO DESÉE, PUEDA CENAR CON SUS PROPIOS ALIMENTOS AUNQUE PARA HACERLO EN EL CATERING DEL PABELLÓN ES IMPRESCINDIBLE LA RESERVA CON 25 EUROS.

¡NO FALTEIS, OS ESPERAMOS EN MEZALOCHA!



sábado, 19 de enero de 2013

ARISTA DE LOS MURCIÉLAGOS AL ASPE 1962. LA GRAN CLÁSICA PIRENAICA DE ALBERTO RABADÁ.

El Aspe en primavera. Arista de los Murciélagos y vía normal (descenso) desde el Circo de Tortiellas.





Manuel Ansón Navarro
Anuario de Montañeros de Aragón 1996-1997, 1997

Después de treinta y cinco años, recordar no es fácil para mí cuando el recuerdo se va convirtiendo en una visión difusa, sin el relieve determinante de los detalles que podrían dar nitidez a aquella historia sin importancia. Sólo el conocimiento de esta familiar montaña, tantas veces ascendida con posterioridad, me permite situar aquella ascensión en su lugar exacto.


Esta vez, habíamos optado por las comodidades del viejo refugio de Montañeros de Aragón de Santa Cristina en Candanchú, donde pernoctamos antes de abordar la arista del Aspe. En aquella ocasión, no sé porqué, no paramos en el Ruso, aquel tétrico caserón de piedra que un alud arrasó en uno de aquellos durísimos inviernos de antaño en que la nieve se acumulaba en cantidades que tal vez la memoria acrecenta todavía con el tiempo.
Tantas cosas han cambiado desde entonces, que no puedo evitar la evocación de aquel viejo caserón, siempre de noche, pues apenas parábamos en él para pasar la noche, con la estufa de leña que nos calentaba mientras comíamos alguna cosa, iluminados por la luz vacilante de alguna vela, en un ambiente en el que cualquier relato fantasmal encajaba perfectamente. Podéis imaginaros, sin embargo, que lo que aquello propiciaba eran las bromas más bestias y disparatadas.
Aquella tarde del 21 de septiembre de 1962, desde la estación internacional de Arañones, que entonces tenía ese carácter, subimos, como de costumbre andando, con nuestras pesadas mochilas hasta Candanchú, para descansar en el rústico refugio de Santa Cristina, que era todo un lujo en aquellos tiempos.
Decía que muchas cosas han cambiado desde entonces, pues nos faltan algunas y, sobre todo, sobran muchas otras. Faltan las que configuraban aquella montaña romántica y entrañable de la que formaban parte tanto el Ruso como el refugio de Santa Cristina. Sobran todas aquellas que han venido a congestionar nuestros parajes, que podíamos recorrer casi en solitario, inventando nuestros propios caminos.
De aquella ascensión que ahora recuerdo, falta sobre todo aquel formidable líder que era Alberto Rabadá. No voy a decir ahora nada que no se haya dicho de él, pero quiero que quede constancia de que del corazón, más que de la memoria, de los que tuvimos el privilegio de ser sus amigos, no desaparecerá jamás.



En la aproximación desde Candanchú al collado de Aísa, donde se inicia la arista este, pasamos por el collado del Pastor cargados con unas mochilas inevitablemente pesadas por culpa de un material más bien primitivo. Sin embargo, aunque el material lo habíamos repartido entre los cuatro, por alguna extraña razón, la mochila de Rabadá pesaba mucho más que las nuestras, sin que quisiera darnos más explicación que sus habituales bromas. Sólo antes de encordarnos, descubrimos la razón de aquel peso, pues de su mochila salió un enorme melón que pretendía subir hasta la cumbre con la mayor inocencia. Conseguimos que lo dejara allí mismo, enterrado en un pequeño nevero, para disfrutar a la bajada de aquel lujo asiático. Recuerdo el detalle del nevero, porque hoy resulta sorprendente que quedara nieve todavía en aquella fecha, 22 de septiembre, a menos de dos mil metros de altitud.
El día era magnífico y el ambiente tan disparatado por culpa de las bromas, que Rabadá, que se había encordado con Luis Alcalde, atacó la arista antes de llegar al collado, por una pared rocosa de la cara norte que le permitió acceder a la arista más arriba, por la única razón de que por allí era más difícil y por provocarnos a todos en su más puro estilo del “cuanto peor, 

 
mejor”, que en tantas ocasiones le oí repetir a grandes voces. Sin duda fue aquel tramo el más difícil de toda la escalada, que luego se fue desarrollando dentro de la más pura ortodoxia.
La otra cordada la formábamos Julián Vicente y yo, y andábamos disfrutando, provocándonos continuamente. Iniciábamos una ruta nueva cuyo mayor atractivo era precisamente ése: apenas sabíamos nada sobre la escalada que acometíamos. Conocíamos el perfil de la arista, visto desde la distancia, definiendo un itinerario lógico y elegante a la cima del Aspe, y teníamos el privilegio de poder ser los primeros en recorrerlo. Sabíamos que aquella arista era virgen.
El atractivo de lo desconocido da a cualquier ascensión un mayor valor. Todavía hoy disfruto especialmente cuando puedo ascender a alguno de los picos que todavía quedan en el Pirineo de los que apenas se sabe nada, sea por su modesta altura o por su lejanía de las rutas habituales. Por modesta que sea la ascensión, tan atractivo resulta atacar un pico, inventando tú mismo la ruta a seguir que, cuando puedo evitarlo, prefiero no preguntar antes muchos detalles y reservarme las posibles sorpresas que pueda depararme, recreándome en su descubrimiento.
Comprendo que no resulta fácil evitar el planteamiento habitual y prosaico de saber exactamente adónde vas, por dónde vas a pasar y las dificultades que vas a encontrar. Creo que es mejor que te quede alguna incógnita por despejar; de lo contrario, es como si vas a ver una buena película de misterio y algún simpático te priva de la sorpresa, diciéndote quién es el asesino. Hay que respetar en cada ascensión, siempre que sea posible, un componente de aventura mayor o menor. Lástima que la palabra aventura haya quedado devaluada por un turismo que utiliza ese calificativo para cualquier viaje organizado que resulte mínimamente incómodo.
Pero estábamos en la arista este del Aspe, encordados con un día excelente, disfrutando en la superación de las dificultades que la roca nos presentaba. Sería ingenuo e inútil tratar de recordar y graduar los distintos pasos de una arista que está perfectamente clasificada después de tantos años, pero sí quiero recordar ahora cómo denominamos aquel día a la aguja intermedia.


Estábamos los cuatro escaladores repartidos por la arista de manera que uno estaba en la aguja característica y, los otros, más arriba, cuando se inició uno de esos pintorescos diálogos a gritos para tratar de situarnos, y explicar a algún torpón por dónde debía ir desde la aguja “dondestastú”, a la aguja “dondestanestos”. Tanto repetimos lo de la aguja “dondestastú”, y tanto nos reímos con aquella ocurrencia, que la conocida aguja quedó inevitablemente bautizada como Dondestastú.
Del resto de la ascensión, apenas recuerdo otra cosa que el ambiente relajado de una escalada sin verdaderos problemas. Sin embargo, por agotar mis recuerdos de aquella ascensión, hay dos apuntes que conservo en mi memoria con absoluta claridad. El primero, la carrera apresurada de una manada de sarrios por una amplia cornisa de los Lecherines, frente a nosotros. Siempre ha sido un espectáculo de mi predilección estas exhibiciones de 
 
agilidad y gracia. El segundo, el hallazgo de un edelweis de gran tamaño en una cornisa en la que hicimos reunión. Todavía lo guardo y se conserva perfectamente, pese a que era época tardía y parecía estar un poco cansado.
Superado el torreón final, terminamos una estupenda jornada. Solos sobre la cumbre, privilegio de aquellos años, habíamos vivido un día más en aquel mundo silencioso que nos pertenecía. Pero no quiero terminar mis recuerdos de aquella primera sin una breve reflexión, dirigida principalmente a los montañeros próximos a mi generación. Tenemos la suerte de que la montaña, más inteligente y humana que nuestra sociedad, no nos jubila. Jubilado para la sociedad, todavía he subido muchas montañas, y pienso seguir haciéndolo.
La sociedad en que vivimos decide por ley que un día somos útiles al cien por cien y al día siguiente inútiles en la misma proporción. ¡Qué estupidez! Afortunadamente, la montaña sigue estando allí y sólo nos jubila gradualmente. Hay objetivos que ya no puedes o no debes plantearte; sin embargo, muchas cosas que antes podías hacer brillantemente, puedes ahora seguir haciéndolas bien, a base de economía de esfuerzos, técnica, experiencia y entusiasmo. Entusiasmo que ahora puede producirte actividades evidentemente modestas en sentido absoluto, pero que tú sabes apreciar muy bien desde la perspectiva de tu veteranía. El ser un viejo montañero me sigue resultando atractivo y explica la satisfacción que me produce ser calificado de tal, aparte de chalado y todas esas lindezas que dicen de nosotros. Mi entusiasmo no se ha enfriado, ya que mis modestas ascensiones de hoy las sigo valorando íntimamente en mucho.
Tengo que pedir perdón por estas reflexiones de un viejo montañero, jubilado y nostálgico, que sin duda os habrán resultado un poco solemnes, pero es que mi memoria no ha sido capaz de aportar mucho más sobre aquella primera de la arista este del Aspe, que bautizamos como arista de los Murciélagos. Para mí no sólo ha sido agradable revivir aquella escalada, y tantos recuerdos como han ido aflorando mientras escribía estas líneas sino que, además, han hecho despertar el deseo de repetirla. Estoy seguro de que no me faltará un compañero con quien encordarme.






ASPE 1977. ESPOLÓN NORTE (F. ESTAÚN Y J. VALLÉS)
En otoño de 1977, quince años despues de que Alberto Rabadá y los pioneros aragoneses abrieran su popular "Arista de los Murciélagos" yo descubrí un bonito camino por, en mi opinión, la línea más elegante del Aspe. Son 400 metros de desnivel, escalada en libre con una veintena de pitones (reuniones incluídas), unas seis horas de escalada. Las dificultades se concentran en los primeros doscientos metros, diedros y placas con presas invertidas (IVº y Vº) y un pequeño techo que se supera en libre por la izquierda. La abrímos mano a mano, Francísco y yo, un largo de cuerda cada uno.
Por avaricia o por tacañería, el caso es que no dejamos ni un puto clavo de recuerdo, al contrario, recuperamos varías clavijas y mosquetones que estaban abandonados de intentos anteriores.
El alpinista ansotano Miguel Guzmán repitió la vía y le pareció magnífica. La Guía del Pirineo Occidental Oscense, editada por el Club Deportivo de Navarra en 1982, cataloga esta ruta de "libre expuesto", Vº (Muy difícil). La parte superior es ya más sencilla (IIIº y III sup). 


VÍA "JESÚS YARZA" (2007). J. NADAL Y C. TORRIJO.
Treinta años más tarde (2007), la cordada de Carmelo Torrijo y Juan Nadal, abren una nueva vía unos metros a la derecha, siguiendo una trayectoria más directa y audaz que la original aunque bastante más segura gracias a la colocación de numerosos anclajes parabolt. Es la vía dedicada a "Jesús Yarza", un veterano escalador de Zaragoza, catalogada de 6b y que ya ha conocido varias repeticiones de escaladores que quieren explorar esta formidable vertiente del Aspe.

Vía "Jesús Yarza" (2007). La vía original  de 1977 discurre unos metros a la izquierda.
 



EL BLOG DEL HOMENAJE A RABADA Y NAVARRO
SURCA LA "NUBE" A VELOCIDAD DE CRUCERO:
PASANDO YA DE LAS 23.000 VISITAS. 
RABADÁ Y NAVARRO: ¡GUSTAN, MOLA, TOPE, GÜAY! 
¡Guapos chavales, eh!


 Este modesto blog que surgió para mover y calentar el ambiente montañero de cara a la materialización de un homenaje a los dos escaladores aragoneses se consolida día a día, recibiendo visitas de muchos y lejanos países. Esperamos que sirva de revulsivo y los montañeros y escaladores sientan la necesidad de conmemorar el 50 aniversario de la cordada aragonesa en el Eiger organizando seminarios, conferencias y otros eventos como los que ya han tenido lugar este pasado año en Ayerbe, Riglos y Barbastro. A los promotores Cinto, Puyó y Masgrau les damos las gracias de todo corazón.




José Antonio Sanz Moral es un veterano escalador que desde Otawa (Canadá) donde reside, nos envía un bonito y delicado panegírico sobre Rabadá y Navarro. Tuve el placer y el honor de tener a José Antonio de cursillista en Riglos. Su intenso apasionamiento por el mundillo de la escalada me sugirió apodarlo el "Norte el Eiger", apelativo que él revindica con agrado. Sabedor del homenaje que se está preparando a los dos escaladores zaragozanos, José Antonio "Norte el Eiger" no se compromete, por el momento, a poder asistir, aunque trasmite sus mejores deseos a todos los amigos y compañeros de aquella época, en especial a Fernando Orús, Ambrosio García-Izquierdo y Valentín Asensio.
Gracias "Norte el Eiger" y aquí tenéis su panegírico y una foto actual en Canadá. amigo, tu poesía es muy hermosa y trasmite a la perfección las emociones que todos los escaladores sentimos al recordar a Alberto Rabadá y Ernesto Navarro. 



DESDE CANADÁ CON AFECTO Y ADMIRACIÓN POR RABADÁ Y NAVARRO.

No miréis con pena nuestras tumbas:
no estamos aquí.
Tampoco estamos dormidos
Somos mil vientos que soplan
el vuelo majestuoso de las aves alrededor de las paredes.
Somos el destello diamantino de la nieve
la suave lluvia del otoño.
Y si os fijáis, al despertar veréis que somos
el canto apacible de los jaros que inician ufanos un nuevo día.


       Somos la tenue luz de las estrellas al anochecer.
       No miréis con pena nuestras tumbas: 
       No estamos aquí. Jamás hemos muerto.




CORONA DEL MALLO (TELERA). CRESTA FURCUNFIECHO-ARCO DE PIEDRA.
8 de enero de 2013

Curioso forato donde se inicia la ascensión.

  Brecha y cambio de vertiente.

LLegando a la cresta del Arco de Piedra.



 Brecha fácil.

Tramo aéreo.

 Filo de nieve y roca.

Antecima. 

Destrepe.

Corona del Mallo, 2.517 m


Buena temperatura.


Cima y antecima.

Novato muy espabilado. 

 Regreso



DESCRIPCIÓN DE LA RUTA: De la capilla Santa Elena, 1.000 m, 3 kilómetros al norte de Biescas, cruzar la carretera y remontar la G.R 15 hasta salir a una pista forestal que se sigue (atajos) hasta el refugio de Furcunfiecho, 1.600 m.
Algo al este buscar una cavidad oculta por el bosque. Superarla por el interior (IIº). Subir por un senderito una canal empinada y oblicuar a la izquierda (brecha) cambiando de vertiente y llaneándo al oeste (abrevadero). Esquivar unas murallas verticales por el oeste y remontar encima hacia el N.E por lomos fáciles (abrevadero). Se alcanza la base de la cresta oriental del Corona del Mallo bajo un enorme arco de piedra.
Por un nevero empinado ganar una brecha (45º/IIº). Seguirla hasta la cumbre, afilada y aérea, roca, nieve y hielo, (60º/IIº), destrepe delicado justo al final. 1.500 metros de desnivel, 6 horas desde la capilla Santa Elena.
Más información, guía AURÍN-PARTACUA. Espacio de Pirineísmo. Mandala Ediciones. 

CORREDOR "ANTOÑITO" AL PETRUSO.
Necesita estar más nevado para poder ser escalado.

Simpático corredor de entrenamiento en la cara norte del Petruso, 2.189 m. Tiene un desnivel de casi 500 metros desde el sendero a la cumbre. Pendientes de 45º y cortos resaltes de 50/55º. Invierno de 2010. Víctor Álvarez y Jesús Vallés.







CAEEEEEE LA NIEVEEEEE. PUES NOS PONEMOS LAS RAQUETAS PERO EQUIVOCAMOS LA RUTA. 14-ENERO-2013
Ameli, Jesús, Toño, Panchita y yo no nos hemos amilanado por la alerta meteorológica. Escogemos un objetivo modesto: el monte Güé, 1.800 m, al norte de Sabiñánigo. Pero con la fuerte nevada la visibilidad es mínima y nos confundimos de camino siguiendo por error una larguísima pista que va a parar a un deposito de ENAGÁS. Ya son las 11:30 y a la vuelta localizamos la buena pista, muy camuflada por los 40 centímetros de nieve recien caída. Estamos contentos con nuestra esforzada raquetada, más de cinco horas, y regresamos hasta Sabiñánigo para tomarnos unas cervezas y unas raciones de atún con empanada.
Ameli en cabeza.


Panchita.

Toño de azul. Entre Ameli y Jesús Yarza se aprecia el castillo de Larrés.


Jesús Vallés






Dos días más tarde aprovechámos una ventana de cielos despejados y subo hasta la Punta Güé con Víctor Álvarez.
Han sido cinco horas para subir y bajar. Un magnífico entrenamiento para nuestras próximas ascensiones invernales.
Al oeste Oturia y Santa Orosia.

 
Al fondo Gué.


Cúspide final.

Detrás Collarada y Telera.

Argüalas, Sabocos y Tendeñera.

Al S.O Peña Oroel.



Peña Oroel y San Juan de la Peña.

Al sur Guara.



Descenso por la senda de Güé.





AGENDA DEL HOMENAJE: REUNIÓN EN ZARAGOZA PARA FIJAR LA FECHA Y ULTIMAR DETALLES DEL PROGRAMA.

JUEVES, 31 DE ENERO, A LAS 20:00 H
ASOCIACIÓN CULTURAL "ALBADA"
c/ Fray Julián Garás nº 2 (Zona del Canal)
bajo
Zaragoza
CONVOCADOS: PRESIDENTE DE LA F.A.M

                         PRESIDENTE DE MONTAÑEROS DE ARAGÓN

                         PRESIDENTE CLUB "PEÑA GUARA"

                         PRESIDENTE CLUB MONTAÑA PIRINEOS

                         PRESIDENTE CLUB MONTAÑA "SAN JORGE"

                         ESCALADORES VETERANOS DE ARAGÓN

                         CLUB MONTAÑA TERTULIA ALBADA

                         COLECTIVO IDENTITARIO DE ARAGÓN

                         AYUNTAMIENTO DE MEZALOCHA  


Estimado amigo: En caso de no poder asistir, te rogamos que envíes a una persona de tu confianza.
TEMAS A TRATAR: CONCRETAR FECHA DEL HOMENAJE (OCTUBRE DE 2013)
                                  PROGRAMA DE ACTOS, LOGÍSTICA,
                                ACAMPADA, CATERING, MÚSICA, PLACA  CONMEMORATIVA,         
                                GRUPO DE JOTA.
                                FINANCIACIÓN  (Esto es lo que está más crudo)

Por si lo necesitas, éste es mi teléfono:
Jesús Vallés Gracia
606 077523



HOMENAJE A RABADÁ Y NAVARRO. MEZALOCHA, OCTUBRE 2013
PROGRAMA ORIENTATIVO



Sábado.- 17:00 h. CONCENTRACIÓN DE ESCALADORES

                PABELLÓN MUNICIPAL

                18:00 h. INAUGURACIÓN DEL ENCUENTRO. Srª Alcaldesa
                18:30 h  MESA REDONDA. RABADÁ Y NAVARRO, UN ANTES
                              Y UN DESPUÉS DE LA ESCALADA EN ESPAÑA.
                             
                 20:00 h  PROYECCIÓN DE LA PELÍCULA “SIEMPRE UNIDOS”
     20:30 h  CONFERENCIA-PROYECCIÓN: ESCALADA Y CONSERVACIÓN
                                DE LAS AVES RUPÍCOLAS.

                  21:00 h  CENA DE CÁTERING

                  23:00 h  VELADA MUSICAL. ORQUESTA DEL CANAL

ACAMPADA-VIVAC. TIENDAS DE CAMPAÑA Y FURGONETAS.


Domingo.- 08:00 h  ESCALADA Y SENDERISMO

                  12:00 h   ACTO INSTITUCIONAL. PLACA CONMEMORATIVA

                  13:00 h  GRUPO DE JOTA

                  14:00 h  COMIDA DE ALFORJA. CLAUSURA Y DESPEDIDA



Los organizadores de este homenaje a la cordada aragonesa representada por Alberto Rabadá y Ernesto Navarro han recibido el apoyo sincero del ayuntamiento de Mezalocha, un pueblecito del Aragón profundo y tambien de Grindelwald, centro internacional del alpinismo.
Paredes de Mezalocha







 Cara norte del Eiger


 Emblema de Grindelwald

jueves, 10 de enero de 2013

AGUJA ROJA. VÍA EDIL 1957.

Una vía de Alberto Rabadá, esto suena muy interesante, más ahora cuando en los últimos meses se han estado conmemorando efemérides de sus escaladas más importantes junto a Ernesto Navarro y dentro de unos meses se ofrecerá un homenaje en Mezalocha al cumplirse 50 años de la trágica muerte de ambos en la cara norte del Eiger.

Félix Escobar
Club Pirineos
Zaragoza 

 No se trata de la Oeste del Naranjo, ni del Espolón del Gallinero, ni siquiera del Fire, escaladas que me superan en dificultad y atrevimiento, pero en la Aguja Roja tenemos una pequeña joya riglera que sí está a nuestro alcance.Es la vía Edil, que abrió el 2 de junio de 1957 Rabadá junto a Ángel López. Asciende la cara Noroeste enlazando las chimeneas que forman dos grandes entostas de conglomerado, escalada que se mantiene entre el IVº y el Vº (de ahora…) resulta una elegante manera de encaramarse a uno de los llamados “Mallos Pequeños” y una magnífica ocasión para que Mónica se inice en Riglos.

Nota del administrador: Mónica es la compañera de escalada y novia de Félix (Una preciosidad). 

http://empujatrenes.wordpress.com/2012/12/21/aguja-roja-edil-y-mallo-cored-oeste-clasica/

Mallo Cored (molondro amazacotado, según Rafael Montaner) y la esbelta y elegante Aguja Roja de Riglos.






Dos imágenes de Félix y Mónica en la "Edil" de la Aguja Roja.




Personalmente encuentro perfectas las líneas de la vía "Edil" a la Aguja Roja. Cuando me inicié en la escalada estaba un día subiendo la normal del Cored y enfrente, en la "Edil" estaban dos escaladores, mi hermano Antonio y Agustín Osés, "Tutucas". La "Edil" me abdució y no paré hasta conseguir escalarla. Después vinieron otras: la S.E, la "Villarig", que escalé con el própio Gregorio Villarig, la hermosa y compacta "Fuertes-Campanario", de magnífico trazado e incluso una curiosa variante, arrancando desde el suelo, a la izquierda de la vía normal. La Aguja Roja compite en belleza, aunque no en tamaño, con el macizo del Pisón. Es sin duda, la reina de los Mallos pequeños.

1971, otros tiempos, otro material, otra indumentaria.
Recupero unas fotos en la cara sur-este (J.J Díaz y Rafael Montaner, 1955) de la Aguja Roja que me hizo Francis Tomas en su primera visita a Riglos. Viejas "cletas" heredadas de mi hermano, jersey anudado a la cintura, casco prestado, martillo y unas clavijas.

En esta foto, tomada ya en el regreso, se pueden apreciar a tres "heróicos" escaladores del glorioso club "Jesús Obrero", el famoso "J.O" de Zaragoza. Son Carlos Santos, "Charly", ya fallecido, Santiago León y el simpático Jesús Almarcegui, "Piloto" que están en el primer largo de la "Villarig". Creo que abandonaron pues ya era bastante tarde.




FIN DE AÑO EN EL MONCAYO. RUTA DEL POZO DE SAN MIGUEL Y RETORNO POR COLLADO BELLIDO.
Javi Gracia (Ainzón) en las pendientes del Pozo de San Miguel.

Salida a cuatro patas (40º en nieve helada)

Javi Gracia, mi super-cuñado.


Cumbre del Moncayo, 2.315 m

Eduardo, Gorka, Ismael y Jesús (Tarazona). En el centro el famoso "sietemilista" Joaquín Muñoz.
Cima oriental (Lobera)

LLegando al Collado Bellido hay una curiosa repoblación de pinos negros (uncinata sp), azotados por el viento cierzo y que presentan un desarrollo más bien raquítico, los pobrecitos.

RESUMEN DE LA EXCURSIÓN:
Inicio en el campamento del Moncayo, cota 950 m. Reagrupamiento en el bar del Santuario, cota 1.600 m.
Javi y yo tiramos por el pozo, nieve helada, buena huella, pendiente de 40º. El resto suben por la senda normal, sin nieve y con placas de hielo. Cumbre San Miguel, 2.315 m, 3 horas.
Cresterío hacia el Este, cumbres de San Gaudioso y Lobera y descenso por el Collado Bellido, circo glaciar de Morca y retorno al Santuario de Nuestra Señora del Moncayo. En este punto nos separamos pues Javi y yo hemos de descender todavía hasta el campamento, en la base de la montaña. El desnivel acumulado ya alcanza los 1.400 metros. Siete horas en total. 
 




CICLOS DE LA NATURALEZA. ESPACIO PARA LAS GALLINAS. TIERRA PARA ESCARBAR Y HACER SU TOILETTE.

Si tienen espacio suficiente, las gallinas pueden ponerse al sol y protegerse de las bajas temperaturas.

Este es el resultado:
¡Qué ricos, eh!



CARRERA SAN SILVESTRE 2012. AINZÓN.
Para despedir el año suelo correr el dia de nochevieja la típica carrera de San Silvestre que en Ainzón (Zaragoza) acostumbra a tener una numerosa participación. Opté por la más larga. Tres vueltas al pueblo, unos 5 kilómetros.

Con chaqueta por que hace mucho frío.


En la salida, con mi mujer.

Los "papás noel" se mosquearon cuando los adelanté.





SENDERISMO RIGLOS-LA PEÑA, 7 de enero de 2013.

Una ruta super-clásica escogida en un dia despejado y anticiclónico. Con Paquita, mi esposa, y sus amigas de Sabiñánigo, iniciamos la excursión a las once de la mañana en el apeadero del tren. Unos cafés en el bar de Riglos y cogemos el camino del collado Santo Román, cresteando por la sierra hacia el oeste y descendiendo a la Foz de Escalete y la estación de La Peña donde tomaremos de nuevo el tren para regresar a Sabiñánigo. Unas cinco horas en total.

Pared de los Clérigos con dos vías que abrí en mi juventud: En rojo la "Carlitos" (Juan Carlos Iº), con Fernando Montserrat y en verde la fisura "Laboriosa", abierta con Fernando Orús. En primer plano mi perra Panchita.
En lo alto de la sierra.
Al fondo los Pirineos.

Las chicas posando en la Foz de Escalete. Detrás la vía "Javier Olivar-Amador Coscolla". Hice la 1ª repetición (1975)

Paquita, Pili, Chus, Ana y Victoria. Impresionadas por la foz.



Esta ruta, corta pero interesante, en buena caliza, la abrímos con Fernando Orús, Gonzalo Prado y Valentín Asensio.


Escarcha en la umbría.


Final de la excursión. LLegamos a La Peña.
 


PLACA HOMENAJE: TRAMITANDO LA INSTALACIÓN EN MEZALOCHA.

SR. CONSEJERO DE MEDIO AMBIENTE
GOBIERNO DE ARAGÓN.
D. MODESTO LOBÓN
Edificio Pignatelli
50071 Zaragoza


Asunto: SOLICITANDO AUTORIZACIÓN PARA COLOCAR UNA PLACA CONMEMORATIVA EN RECUERDO Y HOMENAJE A LOS ESCALADORES ARAGONESES ALBERTO RABADÁ Y ERNESTO NAVARRO EN EL 50 ANIVERSARIO DE SU MUERTE EN LA CARA NORTE DEL EIGER.



Estimado señor: Usted puede encontrar adjunta documentación referida al homenaje que tendrá lugar en Mezalocha (Zaragoza) durante los días 19 y 20 de octubre de 2013 con la colaboración del ayuntamiento y organizado por un grupo de montañeros, escaladores y deportistas de Aragón.

AUTORIZACIÓN DEL AYUNTAMIENTO
APOYO DEL SEÑOR MINISTRO DE CULTURA.
PROGRAMA ORIENTATIVO DEL HOMENAJE
BOCETO DE LA PLACA  50X40, METAL ACERO


El lugar, propuesto por la señora alcaldesa y su equipo municipal es una roca caliza sobre el camino al embalse de Mezalocha en la que se fijaría la placa, a 3 metros de altura, justo al lado del indicador de los senderos balizados de Mezalocha.



Atentamente.

Jesús Vallés Gracia
Promotor y organizador del Homenaje a Alberto Rabadá y Ernesto Navarro en el 50 aniversario de su muerte en la cara norte del Eiger.

c/ Sánchez Ventura nº 35
22600 Sabiñánigo (Huesca)

10 de enero de 2013

homenajearabadaynavarro.blogspot.com



  

martes, 1 de enero de 2013

CARA NORTE DEL ASPE, VÍA EDIL 1962


A lo largo de mi vida he perdido a más de cuarenta compañeros en montaña.
Louis Audoubert, alpinista.


En enero de 1962 Alberto Rabadá y Ernesto Navarro abrieron en los Pirineos una cara norte invernal de gran categoría y dificultad demostrando su vocación alpina, su coraje y su habilidad. Con piolet de madera y crampones de diez puntas superaron la vertical chimenea de entrada y su famoso paso desplomado (un buen IVº en verano). Después de un vivac en el que soportaron bajísimas temperaturas reanudaron el corredor a la luz de sus linternas llegando a la cumbre al mediodía. La "Edil" del Aspe fue entonces la escalada en nieve y hielo más difícil de España y cincuenta años más tarde, prestigiosos alpinistas como Juan Corcuera, del club Montañeros de Aragón, la definen como magnífica clásica que merece ser repetida para valorar las condiciones y el material de la época.
Fotos: Chimenea de entrada y resalte de la parte superior (Juan Corcuera).




1980, TRAGEDIA EN LA EDIL DEL ASPE.
ADIOS QUERIDO AMIGO, ADIOS "PIRULO"...
Así comenzaba una carta que el presidente de la Federación Vasca de Montaña publicó en todos los diarios de Euskadi unos pocos días más tarde de la muerte de Juan Carlos Fernández Azanza en la vía "Edil" de la cara norte del Aspe en febrero de 1980. 

En rojo,  punto desde donde cayeron. Según relató el compañero que sobrevivió (las dos piernas rotas), estaban vivaqueándo ya muy cerca de la cumbre cuando en la noche una avalancha los precipitó al vacío, 400 metros más abajo.  

Juan Carlos y su compañero cayeron desde lo alto cuando una gran masa de nieve se desmoronó lanzándolos al vacío mientras vivaqueában ya muy cerca de la cumbre. La caida fue de unos 400 metros y milagrosamente, el compañero de Juan Carlos  sobrevivió con las dos piernas rotas. Con 18 años Juan Carlos Fernández Azanza era la gran promesa del alpinismo vasco. Había escalado el Espolón norte del Petit Pic del Ossau en solitário y otras vías de gran dificultad. Cuando leí la noticia del accidente en el Aspe me puse en contacto con la familia. Era un lunes, recuerdo. Juan Carlos había muerto el sábado y yo le había hecho el plano (ficha) de la "Edil" el jueves, dos dias antes, en un bar de San Sebastian.
Acabábamos de conocernos, unas semanas antes, cuando yo descendía del pico LLena del Bozo con Alfredo Martínez y "Pirulo" y otro chico bajaban esquiando del Aspe por la vertiente Valle de Aísa. Yo entonces vivía en Irún (Guipúzcoa) y ellos en San Sebastian, así que comentamos algunas vías de escalada y lo felicité por su repetición en solitario del espolón norte del Petit Pic, ruta que yo tambien conocía. Quedámos en ir a escalar juntos en Santa Bárbara (Hernani) y entonces fue cuando me pidió que le dibujara un croquis de la Edil del Aspe.

Con el tiempo me hice muy amigo de aquella familia donostiarra y me trataban como a un sobrino. La madre Rosina, iba todos los días al cementerio de Polloe "a ver a su pequeño".  A mí me decía aquella buena mujer refiriendose a mi accidente: "Ay, si mi hijo se hubiera quedado como tú, yo bailaría de contenta". Pobrecita. Yo tambien llegué a sentir un gran afecto por ellos. Iba a su casa, ellos venían a visitarme a Irún. Muy buena gente, apasionados todos ellos por la montaña, lo que es muy frecuente en Guipúzcoa.
Con el tiempo les perdí el contacto, y hace tres o cuatro años, pasé por San Sebastian y fui a visitarlos. Los padres, Ramón y Rosina, ya habían fallecido y los hermanos de Juan Carlos habían vendido la casa.




MIS EXPERIENCIAS EN LA EDIL DEL ASPE 

1971. MI PRIMERA SALIDA AL PIRINEO. AVALANCHA DE PIEDRAS.
Ambrosio, Valentín, Jesús Yarza y yo vivaqueámos en los extraplomos de Tortiellas. Era nuestra primera salida al Pirineo. Un Puente del Pilar con muy buen tiempo. En la parte superior de la "Edil" se desprendió un bloque y bajaba por la canal derechito hacia mí. En un gesto de desesperación tiré en vano de los clavos de reunión intentando zafarme. Me puse las manos sobre la cabeza esperando el impacto. No llevába casco. La laja se fragmentó a unos centímetros de mi cabeza y unas esquirlas me abrieron una buena cuquera aunque superficial. Mareos, vomitos y a seguir para arriba. El Aspe tenía otros planes para mi.


1977. CAIDA ENCORDADOS.
Volví a repetir la "Edil" con Ricardo Martinena, el "Ateno". Ibamos encordados, trepando en "ensemble" y en un corto resalte difícil (IV inf), el Ateno que subía detrás se cayó. Sentí un fuerte tirón y resbalé por la placa. Si saltaba el resalte nos íbamos a matar. Pero conseguí detenerme y el Ateno por su parte tambien lo hizo. ¡Uff!



 
JACA 98 PRETENDÍA DESFIGURAR LA CARA NORTE DEL ASPE PARA HOMOLOGAR EL DESCENSO OLIMPICO.
Proyecto de remontes y pista de descenso olimpico proyectada por JACA 98
¡¡Menudo marronazo!! 


Yo le debía dos favores al Aspe: Que me perdonara la vida. En dos ocasiones nada menos, por eso tuve muy claro que tenía que impedir que el circo de Tortiellas alto y la vía normal del tubo fueran dinamitados y equipados con remontes en aquel proyecto demencial que tambien pretendía ubicar una estación de esquí en el glaciar de la Maladeta. Un empleado de sucursal bancaria, hombre de paja de la mayor entidad económica de Aragón, alcalde a su vez de la dichosa "perla" del Pirineo, y su compinche, un aventurero vasco, ambicioso y sin escrúpulos ambientales de ningún tipo, un auténtico mamón, habían embarcado a todos los agentes políticos y sociales en aquella aberración que se denominó "JACA 98"
Una tarde, mientras desmontábamos un tejado de losa en el pueblo de mi madre, Sinués, me quedé mirando las gargantas de Aísa y allí estaba el Aspe, tranquilito él y sin saber la que le estaban preparando pues al rebufo de las locuras que venían de Candanchú, por el norte, otros "emprendedores" presionaban desde el sur para hacer una carretera hasta el Rigüelo, pistas y remontes en Napazal y un tunel bajo el Aspe para conectar con Candanchú.
¡¡Y una mierda, capullos!! Y así fue como fundamos el flamante COMITÉ ANTI-JACA 98, y a pesar de ser tildados de chiflados y marginales y de que la policía me intervino el teléfono, y que Eduardito Viñuales y otros chavales fueron detenidos y tuvieron que sentarse en el banquillo, al final JACA 98 se fue a hacer puñetas y además tuvimos la ocurrencia de ofrecer la PRESIDENCIA  DE HONOR DEL COMITÉ ANTI-JACA 98 AL REY DON JUAN CARLOS Iº, que además era amigo personal de Eduardo Roldán, ¡chúpate esa, mamonazo!

Los montañeros se movilizaron. Desde Guipuzcoa, Ramón Fernandez, el padre de "Pirulo" pidió ayuda a los montañeros vascos para que la dinamita y las excavadoras no profanaran la montaña en la que su hijo había entregado la vida.
Organizámos una concentración en defensa del Aspe. Antes que el piolet preferí un palo de madera.
Vinieron casi doscientos montañeros, vascos, navarros, riojanos y aragoneses.
Algunos subieron por la arista, tambien otros por la sur. Aquí estamos empezando a bajar el "tubo"
Javi Berasaluze y otros escaladores pusieron cuerdas para facilitar el descenso.

En fín, fue una jornada inolvidable y hasta los propios trabajadores de Candanchú nos felicitaron por la movida y nos expresaron su apoyo. El Aspe, magnánimo con sus "defensores" detuvo la caída de una chica de la Asociación Cultural "Albada" de Zaragoza justo antes de los cortados que se precipitan a la Chorrota, y es que eran las tres de la tarde y seguían llegando montañeros, dispuestos a todo para dejar muy claro que al Aspe, ese familiar pedrusco con aspecto de "murciélago", ni se le dinamita ni se le domestica.


1993. PRUEBA TÚ, JOSÉ.   
Descartado ya aquel estrafalario y costoso "proyecto olímpico" sentí el deseo de volver a escalar otra vez la "Edil" del Aspe. Rebusqué entre mis cacharros y reuní una cuerda, unos clavos y mosquetones y convencí a un chaval del pueblo de mi mujer para que me acompañara. Bah, no te preocupes, yo iré delante. Pero quince años sin escalar y mi condición de "averiado" (lisiado) se hicieron notar. Para salir de la chimenea hay un paso difícil y extraplomado (IV sup), y no había manera. Yo no podía pasarlo. Entonces le dije a José: Oye, prueba tú, anda, ya te he puesto un clavo. Solo tienes que alcanzar una presa arriba a la izquierda. José pasó a la primera, sin pestañear. ¡Y ahora que hago, eh! me espetó José. Nada, tú tira fuerte de la cuerda.
Y así subí la "Edil" por tercera vez. Sin pedradas, sin caídas. Acariciando los bloques de caliza y terciopelo, los estratos en recta, los pliegues curvados, las rocas sinuosas del Aspe, la montaña que me vio crecer durante mi niñez, que trepé en la adolescencia y que sigo subiendo cada invierno y cada verano. Una de las montañas más importantes de mi vida.




Presentada en el club Montañeros de Aragón. GUIA DE ESCALADA: RIGLOS VERTICAL

El jueves pasado, Chema Agustín pasó para entregar a los colaboradores los ejemplares de su nueva guía (con Miguel Carasol)… Te paso documentos gráficos (yo salgo con una cara de cretino que no veas), por si quieres sacar reseña… A fin de cuentas, Rabadá y Navarro salen en ella un montón, y la guía “Riglos Vertical” es una preciosidad que se han autoeditado ellos mismos igual que tú, echándoles huevos a la cosa… Sí: ya me he dado cuenta de uno de los firmantes de la Vía Farreny que por aquí te envío, a modo de ejemplo del interior de la guía, donde destacan los 70 dibujos de Chema… O ciertos colaboradores más que pintorescos de Fontaneros de Oregón: Ursi Abajo, José Antonio Bescós, Pepe Díaz, Pedro Expósito, Quique Gracia, Ángel López, Fernando Orús, Gregorio Villarig…, y yo mismo (el más pintoresco de todos, porque, ¿qué demonios pinto en una guía así?). En cuanto a los “no de nuestra Sekta”, creo que hay que recomendar a Christian Ravier, entre otros ilustres…

Con esta simpática espontaneidad describe la nueva guía el amigo y colaborador del blog Alberto Martínez Embid.
 

El libro se vende, entre otros lugares, en Secretaría de nuestro Club, a 30 eurillos del ala… Es muy densa: 500 vías en 480 páginas… Tienen link: http://riglosvertical.com

  

Chema Agustín, autor e  ilustrador de la guía, entre los dos "Albertos"


Con Marta Iturralde y el señor Arantegui.



AYUNTAMIENTO DE MEZALOCHA: 
RESPALDO TOTAL AL HOMENAJE




Gracias María Antonia, tú y tu equipo municipal sois una gente encantadora. Sacaremos adelante el homenaje. Modesto, sí, pero sincero y cercano, donde los admiradores de Alberto Rabadá y Ernesto Navarro tendrán la oportunidad de reunirse en torno al 50 aniversario de nuestra heróica cordada aragonesa. Habrá tiempo para los recuerdos, las vivencias y las emociones. Tambien para pasarlo bien, escalar un poquito, caminar por ese fabuloso cañón y disfrutar de una cena de hermandad montañera bien regada, eso sí, con los saludables vinos de Mezalocha. Un abrazo muy fuerte y muchas gracias por tu amistad y tu comprensión.





PIRINEOS NEVADOS. CADA VEZ SE VAN VIENDO MÁS PERRITOS EN MONTAÑA. PICO CULIVILLAS 2.517m 
El pasado domingo salió un dia perfecto para instruir a mi amigo Toño, "Cursillista", de 62 añitos, la criatura, en el manejo de las raquetas, el piolet y los crampones. Esta popular montaña estaba muy animada con grupos de raquetistas y esquiadores. En la cumbre coincidimos con un grupo del club Peña Guara, de Huesca, y entre ellos un muy apreciado ochomilista, Lorenzo Ortas. Proseguimos el cresterío en dirección al Vertice del Anayet pero se nos cayó una raqueta y buscándola perdimos bastante tiempo así que de común acuerdo con Juan Carlos y su perro "Gus" tiramos para abajo para pillarnos un menú en "El Molino" de Escuer.
El cursillo muy bien y Toño atravesó laderas empinadas de 50º de inclinación. ¡Este chaval llegará lejos, je, je!   


Video maravilloso, digno de ver. 
Son 6 minutos de una belleza abrumadora. Sirva como felicitación de Navidad. Ahí va el enlace. Es nuestra amiga Marta García Brea.

  Mi felicitación de Navidad es un vídeo que he colgado en Facebook y en mi blog: http://martagbrea.blogspot.com.es/ 



SEPRONA Y LA INTERPOL BUSCAN A PANCHITA
Dos gallinas, una paloma, despues una marmota y ahora un gato. La "ficha delictiva" de esta killer-perra crece sin cesar. Aquí está haciendose la buenecita practicando el senderismo. Pobrecita, ¡si ella es incapáz de matar una mosca!